La gripe “española” (1918)

La gripe “española” (1918)

La gripe “española”
1918

Enfermedad: Gripe H1N1
Patógeno: Influenzavirus A subtipo H1N1
Fallecidos: 50 – 100 millones
% Población: 5 %
Población época: 1.800 millones

La gripe “española”
1918

Enfermedad: Gripe H1N1
Patógeno: Influenzavirus A subtipo H1N1
Fallecidos: 50 – 100 millones
% Población: 5 %
Población época: 1.800 millones

La primera pandemia global

La gripe es una afección tan antigua como la peste: ya la describe Hipócrates hace más de 2.400 años; y alcanzó a América con los viajes colombinos. La de 1918 es, sin duda, la más grave y conocida; se considera la primera pandemia de escala realmente planetaria, que afectó a un tercio de la población mundial y pudo deberse a la mutación de una cepa aviar.

Desencadenada por los soldados norteamericanos en su retorno desde Cantón (China) en la Primera Guerra Mundial, la OMS calculó 50 millones de muertos, aunque otras valoraciones elevan la cifra hasta 100 millones. Es decir, más que las dos guerras mundiales juntas. En España se calculan 270.000 muertos, con una tasa de mortalidad de entre el 10 y el 20%. Sólo en la India se calculan entre 1 y 2 millones de muertos.

El primer caso se documentó en marzo de 1918 en (Kansas) Estados Unidos, pero siendo España un país neutral en la Gran Guerra, documentó su desarrollo. Las informaciones de la gripe -estrictamente censuradas en todos los países implicados en la contienda- circularon con gran libertad en la prensa española, y ese es el motivo de su etiqueta como “gripe española”.

Otis Historical Archives/Wikimedia Commons
Un hospital de emergencia creado en Camp Funston, Kansas (EEUU), durante la epidemia de gripe de 1918.

Aquella cepa actuaba con una rapidez asombrosa y los soldados habían sido lo más afectados: la última fase de la guerra brindó un excepcional factor de expansión, con el retorno a casa de los contendientes. La segunda oleada, en el otoño del mismo año, fue la más fuerte, alcanzando entonces también a la población civil. La tercera y última oleada, ya en 1919 y ante una población seguramente más inmunizada, fue la menos intensa.

En la siguiente gráfica se muestra la mortalidad por semana en París, Berlín, Londres y Nueva York. El pico es atribuible a la gripe. El texto dice: «Pandemia de gripe, mortalidad en Estados Unidos y Europa durante 1918 y 1919. Muertes de causas variadas, por semana, expresadas como una tasa anual por mil».

National Museum of Health and Medicine/Wikimedia Commons
Foto: Pandemic Influenza: The Inside Story. Nicholls H, PLoS Biology Vol. 4/2/2006

Se ha considerado tradicionalmente que el “enfermo cero” fue un cocinero de Fort Riley, en Kansas, hospitalizado en marzo de 1918. Sin embargo, parece que hay información previa de brotes muy virulentos en multitud de campamentos militares estadounidenses desde los que se enviarían tropas a Europa.

Fueron los movimientos de tropas la principal vía de expansión de la enfermedad en su primera ola, en la primavera de 1918, aunque la propagación fue muy rápida y alcanzó a todo el mundo. En mayo había llegado al norte de África, India y Japón, en junio a China y en Julio a Australia. Cuatro olas de la pandemia se sucedieron hasta darla por superada.

La gripe, como el COVID-19, es una enfermedad causada por un virus respiratorio que se transmite por el aire (si bien con algunas diferencias). Ambas comparten también su zoonosis, variaciones de virus que originalmente eran de otros animales (murciélagos en el COVID, pollos en la gripe) y que se recombinan en un animal intermedio. En el caso de la gripe esto ocurrió en cerdos en una granja de Kentuky. En el COVID tuvo lugar en el mercado de animales de Wuhan, pero no se ha identificado del todo el animal (aunque se sospecha del pangolín).

Su expansión ocurrió en olas sucesivas, muy parecidas a la del COVID. Aunque no tanto como ahora, se hizo un muy generalizado de mascarillas. Ante la ausencia de vacunas la inmunidad de grupo que permite superar la epidemia se logró a costa de que enfermara una proporción ingente de la población, sufriendo la correspondiente tasa de fallecimientos. 

La primera pandemia global

La gripe es una afección tan antigua como la peste: ya la describe Hipócrates hace más de 2.400 años; y alcanzó a América con los viajes colombinos. La de 1918 es, sin duda, la más grave y conocida; se considera la primera pandemia de escala realmente planetaria, que afectó a un tercio de la población mundial y pudo deberse a la mutación de una cepa aviar.

Desencadenada por los soldados norteamericanos en su retorno desde Cantón (China) en la Primera Guerra Mundial, la OMS calculó 50 millones de muertos, aunque otras valoraciones elevan la cifra hasta 100 millones. Es decir, más que las dos guerras mundiales juntas. En España se calculan 270.000 muertos, con una tasa de mortalidad de entre el 10 y el 20%. Sólo en la India se calculan entre 1 y 2 millones de muertos.

El primer caso se documentó en marzo de 1918 en (Kansas) Estados Unidos, pero siendo España un país neutral en la Gran Guerra, documentó su desarrollo. Las informaciones de la gripe -estrictamente censuradas en todos los países implicados en la contienda- circularon con gran libertad en la prensa española, y ese es el motivo de su etiqueta como “gripe española”.

Otis Historical Archives/Wikimedia Commons
Un hospital de emergencia creado en Camp Funston, Kansas (EEUU), durante la epidemia de gripe de 1918.

Aquella cepa actuaba con una rapidez asombrosa y los soldados habían sido lo más afectados: la última fase de la guerra brindó un excepcional factor de expansión, con el retorno a casa de los contendientes. La segunda oleada, en el otoño del mismo año, fue la más fuerte, alcanzando entonces también a la población civil. La tercera y última oleada, ya en 1919 y ante una población seguramente más inmunizada, fue la menos intensa.

En la siguiente gráfica se muestra la mortalidad por semana en París, Berlín, Londres y Nueva York. El pico es atribuible a la gripe. El texto dice: «Pandemia de gripe, mortalidad en Estados Unidos y Europa durante 1918 y 1919. Muertes de causas variadas, por semana, expresadas como una tasa anual por mil».

National Museum of Health and Medicine/Wikimedia Commons
Foto: Pandemic Influenza: The Inside Story. Nicholls H, PLoS Biology Vol. 4/2/2006

Se ha considerado tradicionalmente que el “enfermo cero” fue un cocinero de Fort Riley, en Kansas, hospitalizado en marzo de 1918. Sin embargo, parece que hay información previa de brotes muy virulentos en multitud de campamentos militares estadounidenses desde los que se enviarían tropas a Europa.

Fueron los movimientos de tropas la principal vía de expansión de la enfermedad en su primera ola, en la primavera de 1918, aunque la propagación fue muy rápida y alcanzó a todo el mundo. En mayo había llegado al norte de África, India y Japón, en junio a China y en Julio a Australia. Cuatro olas de la pandemia se sucedieron hasta darla por superada.

La gripe, como el COVID-19, es una enfermedad causada por un virus respiratorio que se transmite por el aire (si bien con algunas diferencias). Ambas comparten también su zoonosis, variaciones de virus que originalmente eran de otros animales (murciélagos en el COVID, pollos en la gripe) y que se recombinan en un animal intermedio. En el caso de la gripe esto ocurrió en cerdos en una granja de Kentuky. En el COVID tuvo lugar en el mercado de animales de Wuhan, pero no se ha identificado del todo el animal (aunque se sospecha del pangolín).

Su expansión ocurrió en olas sucesivas, muy parecidas a la del COVID. Aunque no tanto como ahora, se hizo un muy generalizado de mascarillas. Ante la ausencia de vacunas la inmunidad de grupo que permite superar la epidemia se logró a costa de que enfermara una proporción ingente de la población, sufriendo la correspondiente tasa de fallecimientos.