SIDA (VIH) 1981 – Hoy

SIDA (VIH) 1981 – Hoy

SIDA (VIH)
1981 – Hoy

Enfermedad: SIDA
Patógeno: Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)
Fallecidos: 35 millones
% Población: 0,7 %
Población época: 5.000 millones

SIDA (VIH)
1981 – Hoy

Enfermedad: SIDA
Patógeno: Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)
Fallecidos: 35 millones
% Población: 0,7 %
Población época: 5.000 millones

Pandemia convertida en enfermedad crónica

El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida se descubrió en El Congo en 1968, pero los primeros casos se documentan en 1981. Desde entonces, la OMS y su programa ONUSIDA, creado en 1996, cuentan casi 79 millones de casos y 35 millones de muertos, con los picos más elevado entre 2005 y 2012. Convertido actualmente en un padecimiento crónico para muchos de los pacientes, se considera que entre 31 y 35 millones de personas conviven con el virus.

La desprotección inmunológica expone a la persona a más de 30 enfermedades serias, mayormente cánceres infrecuentes y otras infecciones. De un origen posiblemente animal, la enfermedad agota el sistema inmunológico y, si bien se sabe que su contagio se debe a fluidos corporales, el desconocimiento inicial provocó una propagación inicial muy intensa.

En la actualidad, aunque sigue siendo una enfermedad de escala planetaria, los casos se ceban en Europa Oriental, Asia central, Oriente medio y África oriental; solo en 2018 enfermaron de sida 1.7 millones de personas y murieron 770.000. Tan preocupante como estas cifras son las referidas al número de las personas que desconocen que lo padecen, o las que son tratadas.

La OMS informa que a finales de 2019 un 81% de los infectados conocían su estado, el 67% estaba en tratamiento y más de la mitad habían conseguido suprimir el virus y evitar contagiar a otros. El éxito de los tratamientos de contención varía según países y regiones y está lejos de ser completo, aunque entre 2000 y 2019, y a escala mundial, los contagios se redujeron en casi un 40% y las muertes relacionadas con el virus en un 51%.


Foto: C. Goldsmith
Content Providers: CDC/ C. Goldsmith, P. Feorino, E. L. Palmer, W. R. McManus

Esta pandemia comenzó su expansión en un momento de la historia en el que el mundo estaba ya totalmente globalizado y los viajes eran frecuentes. Esto unido al largo período en el que se puede contagiar sin que muestre síntomas hizo que se extendiera por todo el planeta en los años 70 y 80 del siglo pasado. A partir de ahí el conocimiento la contención de la pandemia se ha basado en la introducción de prácticas de sexo seguro y la utilización de jeringuillas desechables entre otras medidas profilácticas. Es la posibilidad real de implementar esas medidas en diferentes territorios lo que más determina la distribución de incidencia de la enfermedad que sigue activa hoy día.

Se trata de un virus altamente contagioso por vía sexual y sanguínea. Totalmente diferente a la vía de contagio del COVID, que sabemos es respiratoria. Lo que sí comparten, hasta cierto punto, es el período asintomático, un tiempo en que la persona infectada puede infectar a otras sin saberlo, dado que no manifiesta síntomas. En el caso del COVID es de unos 10 días, mientras que en el SIDA es de unos 10 años. 

Como en otras pandemias anteriores, se culpabilizó y estigmatizó a determinados colectivos, en este caso a “las 3hs”: homosexuales, hemofílicos y haitianos. En la que padecemos hoy apenas se han vivido episodios de este tipo con excepción de algunos episodios aislados hacia personas de origen chino.

Pandemia convertida en enfermedad crónica

El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida se descubrió en El Congo en 1968, pero los primeros casos se documentan en 1981. Desde entonces, la OMS y su programa ONUSIDA, creado en 1996, cuentan casi 79 millones de casos y 35 millones de muertos, con los picos más elevado entre 2005 y 2012. Convertido actualmente en un padecimiento crónico para muchos de los pacientes, se considera que entre 31 y 35 millones de personas conviven con el virus.

La desprotección inmunológica expone a la persona a más de 30 enfermedades serias, mayormente cánceres infrecuentes y otras infecciones. De un origen posiblemente animal, la enfermedad agota el sistema inmunológico y, si bien se sabe que su contagio se debe a fluidos corporales, el desconocimiento inicial provocó una propagación inicial muy intensa.

En la actualidad, aunque sigue siendo una enfermedad de escala planetaria, los casos se ceban en Europa Oriental, Asia central, Oriente medio y África oriental; solo en 2018 enfermaron de sida 1.7 millones de personas y murieron 770.000. Tan preocupante como estas cifras son las referidas al número de las personas que desconocen que lo padecen, o las que son tratadas.

La OMS informa que a finales de 2019 un 81% de los infectados conocían su estado, el 67% estaba en tratamiento y más de la mitad habían conseguido suprimir el virus y evitar contagiar a otros. El éxito de los tratamientos de contención varía según países y regiones y está lejos de ser completo, aunque entre 2000 y 2019, y a escala mundial, los contagios se redujeron en casi un 40% y las muertes relacionadas con el virus en un 51%


Foto: C. Goldsmith
Content Providers: CDC/ C. Goldsmith, P. Feorino, E. L. Palmer, W. R. McManus

Esta pandemia comenzó su expansión en un momento de la historia en el que el mundo estaba ya totalmente globalizado y los viajes eran frecuentes. Esto unido al largo período en el que se puede contagiar sin que muestre síntomas hizo que se extendiera por todo el planeta en los años 70 y 80 del siglo pasado. A partir de ahí el conocimiento la contención de la pandemia se ha basado en la introducción de prácticas de sexo seguro y la utilización de jeringuillas desechables entre otras medidas profilácticas. Es la posibilidad real de implementar esas medidas en diferentes territorios lo que más determina la distribución de incidencia de la enfermedad que sigue activa hoy día.

Se trata de un virus altamente contagioso por vía sexual y sanguínea. Totalmente diferente a la vía de contagio del COVID, que sabemos es respiratoria. Lo que sí comparten, hasta cierto punto, es el período asintomático, un tiempo en que la persona infectada puede infectar a otras sin saberlo, dado que no manifiesta síntomas. En el caso del COVID es de unos 10 días, mientras que en el SIDA es de unos 10 años.

Como en otras pandemias anteriores, se culpabilizó y estigmatizó a determinados colectivos, en este caso a “las 3hs”: homosexuales, hemofílicos y haitianos. En la que padecemos hoy apenas se han vivido episodios de este tipo con excepción de algunos episodios aislados hacia personas de origen chino.

La gripe “española” (1918)